Seguridad

¿Cómo funcionan los radares de velocidad?

Autovelox

Cada vez encontramos más en las carreteras aunque a veces están camuflados y no los vemos. Son los radares de velocidad que en no pocas ocasiones nos pueden dar un buen disgusto en forma de multa si sobrepasamos el límite de velocidad de la carretera por la que circulamos con nuestra moto. Según datos oficiales del Ministerio de Fomento, somos alrededor de un 30% de los conductores (entre coches y motos) los que en alguna ocasión lo hacemos, aunque en los últimos tiempos esta cifra se ha ido reduciendo. Pero, ¿cómo funciona un radar?

El radar, a través de un dispositivo tecnológico, capta el exceso de velocidad y realiza dos fotografías del vehículo en cuestión. Esas imágenes son transferidas por medios telemáticos o fibra óptica si existe hasta el Centro Estatal de Tramitación de Denuncias Automatizadas (Estrada), bien en tiempo real o en las 24 horas posteriores al momento en el que se captaron las imágenes.

Cada vez más precisos

Es cuando se realiza un visionado de las fotografías, se comprueba su calidad y se toman los datos del vehículo susceptible de ser denunciado. Hay que señalar que algunas fotografías son descartadas por falta de calidad, aunque cada vez son las menos.

Con los datos verificados se genera un expediente y se remite al propietario del vehículo en el plazo de siete días.

Una vez el propietario del vehículo recibe el expediente que abre el proceso sancionador debe identificar al conductor en el supuesto de que no fuera él el que condujera, en cuyo caso el expediente se generaría de nuevo hacia el conductor.

Posibilidad de alegar

Del mismo modo, el propietario o el conductor del vehículo, a la recepción del expediente, disponen de un plazo en el que pueden presentar alegaciones frente al hecho denunciado si consideran que no se ajusta a la realidad.

Hay que tener en cuenta, frente a las distintas leyendas urbanas que se oyen, que los radares fijos se activan si sobrepasamos en un 1% la velocidad máxima permitida, mientras que en el caso de los radares móviles este margen es de un 10%.

Y, por supuesto, los inhibidores de radares que podemos adquirir en el mercado están totalmente prohibidos, no así los detectores, que sí pueden ser utilizados.